Nuestra respuesta, como profesionales y basada en la evidencia, es siempre la misma: el momento ideal para empezar a usar calzado es cuando ya comiencen a caminar y en lugares en los que se pueda dañar el pie. Debemos tener claro que cuanto más tiempo estén los pies descalzos mucho mejor, ya que, a través de ellos, se recibe mucha información del entorno y se favorece el desarrollo psicomotriz.
 
Para el tema del frío, podemos usar calcetines antideslizantes o calcetines con puntera y talón algo reforzada.
Cuando vayamos a comprar el primer calzado para nuestro bebé, debemos tener en cuenta estas características‼️:
– Flexible: debemos poder doblarlo con facilidad.
– Ligero: bastante tienen con acabar de aprender a caminar como para tener que levantar peso con sus pies.
– Horma ancha: para favorecer buena posición y evitar rozaduras.
– Puntera reforzada y ancha.
– Talón y laterales algo reforzados, pero que no provoquen ninguna limitación en el movimiento.
– Tobillos libres.
– Suela fina, recta y antideslizante.
– Talla adecuada.
– Materiales transpirables.
– Fácil de poner (velcros).
– Nunca heredados, por muy nuevo que parezca que están.
La mejor manera para favorecer el equilibrio y la propiocepción en los más peques es facilitarles la oportunidad de que caminen descalzos por terrenos irregulares y de distintas texturas.